El acuerdo es histórico ya que es el primero desde la creación de la Organización Mundial de Comercio -OMC- en 1995 y garantiza el futuro del sistema multilateral de comercio.
La OMC revalida así su función como foro clave para la fijación de las reglas de comercio internacional y relanza la Ronda de Doha. La Ronda de negociaciones para la liberalización del comercio más ambiciosa de cuantas han existido hasta el momento.
Desde que se lanzó la Ronda de Doha en 2001, la conferencia ministerial celebrada del 3 al 6 de diciembre en la isla de Bali (Indonesia), es la novena de las celebradas hasta ahora para conseguir finalizar la Ronda.
La gran importancia de la Conferencia Ministerial de Bali reside en que se han desbloqueado las negociaciones de la Ronda de Doha. Por tanto, Doha sale de la unidad de cuidados intensivos y pasa a planta “con mejor salud”.
Las negociaciones en el seno de Doha se encontraban en la “UCI” desde 2008 debido a las discrepancias “casi” insalvables que existían entre los países de economías desarrolladas y los miembros en vías de desarrollo y por fin, en esta Conferencia Ministerial de Bali, han llegado a acuerdos en algunos puntos de la agenda de Doha.
¿Cuáles han sido los acuerdos alcanzados?
Los acuerdos alcanzados se conocen como “El paquete Bali” y abarcan cuatro aspectos importantes:
1.- La facilitación del comercio.
Se han aprobado un conjunto completo de normas que simplificarán los trámites aduaneros a los operadores:
a) Se agilizará el despacho aduanero de mercancías perecederas a la vez que se limitan las inspecciones injustificadas y se fomentará la cooperación entre aduanas. Las exportaciones se beneficiarán así de la reducción de cargas burocráticas y de menores demoras en las aduanas.
b) Las empresas con buen historial de cumplimiento podrán ver reducidos los trámites aduaneros, gracias a la figura de los operadores autorizados.
c) Progresivamente, se irán aplicando mas procedimientos electrónicos para la presentación de documentos y pagos de tasas.
d) Al mismo tiempo se adoptarán medidas para facilitar el tránsito de mercancías.
e) Las tasas ligadas a trámites burocráticos no podrán ser discriminatorias y deberán limitarse al coste aproximado de los servicios suministrados.
Todo este conjunto de normas será especialmente beneficioso para aquellos países que soportan hoy en día mayores cargas burocráticas.
Los países en desarrollo, especialmente los menos avanzados, contarán con asistencia técnica y períodos transitorios para poder aplicar estas nuevas normas.
Según diversos estudios, se estima que una operación de exportación en los países de la OMC conlleva la presentación 40 documentos diferentes, 200 datos (a menudo repetidos) y precisa la intervención de entre 20 y 30 personas diferentes.
Una reducción del 1% en los costes asociados al comercio genera incrementos de la renta mundial de en torno a 40.000 millones de dólares.
En el caso de España, los beneficios serán especialmente relevantes en los mercados con mayores cargas burocráticas y en aquellos con los que nuestro país no mantiene acuerdos comerciales bilaterales.
2. - La agricultura.
Se ha acordado una cláusula de paz de cuatro años de duración para los países en desarrollo que podrán mantener la financiación de los actuales programas de almacenamiento de alimentos básicos (por seguridad alimentaria), por encima de los límites de ayudas permitidos por la OMC, sin que por ello puedan ser denunciados ante la OMC.
A cambio, estos programas no deberán crear distorsiones en el comercio internacional a la vez que establecen requisitos de notificación a la OMC de dichos programas, lo cual supone una mejora sustancial en términos de transparencia.
Por otro lado, los miembros de la OMC se han comprometido a seguir reduciendo, en la mayor medida posible, todo tipo de ayudas a la exportación de productos agrícolas, así como a reforzar las obligaciones de notificación de las mismas.
Se ha creado también un mecanismo para la reasignación de contingentes agrícolas que permite mejorar la utilización de contingentes arancelarios infrautilizados.
Este mecanismo de reasignación va acompañado igualmente de requisitos reforzados de transparencia.
Todos estos compromisos alcanzados en el ámbito de la agricultura son plenamente compatibles con la recientemente aprobada reforma de la Política Agrícola Común, de forma que la UE no tendrá que hacer nuevas modificaciones de su política agrícola.
3. - La producción de algodón.
Los miembros de la OMC se han comprometido a seguir trabajando para favorecer las exportaciones de algodón de los países menos avanzados.
4.- El desarrollo y las cuestiones de los países menos desarrollados (PMD).
La OMC se ha dotado del denominado Mecanismo de Vigilancia, un instrumento que evalúa la correcta aplicación de las medidas de trato especial y diferenciado en favor de los países en desarrollo contenidas en las disposiciones de la OMC.
El Mecanismo de Vigilancia propondrá diversas recomendaciones a los diferentes órganos de la OMC.
Para los países menos adelantados (PMAs), se han adoptado diversas decisiones que favorecerán una mayor inserción de sus economías en los mercados internacionales gracias a reglas de origen simplificadas y la exención de aranceles y contingentes.
Todos estos acuerdos, suponen progresos en las negociaciones para la conclusión de la Ronda de Doha y según el actual director General de la OMC, Roberto Azevedo, el “Paquete Bali” promoverá la economía mundial por el equivalente a un billón de dólares estadounidenses al año.
Esto generará nuevas oportunidades que pueden impulsar el comercio mundial y por ende las operaciones españolas.
Habrá que estar muy pendientes de la implantación de los acuerdos del “Paquete Bali”, para aprovechar las nuevas oportunidades de ser mas competitivos en el Comercio Internacional.

