Ayer Jueves 21 de
noviembre la UE publicó la decisión tomada esta semana por el Consejo, tras una
investigación que ha durado 15 meses llevada a cabo por la Comisión Europea en
la que daba a conocer que a partir del próximo 27 de noviembre, impondrá
derechos antidumping a las importaciones de bio-diésel Argentinas e Indonesias.
¿Pero, que ha
pasado?
La investigación
comenzó cuando la Asociación de productores de bio-diesel europeos interpuso
una demanda ante la UE.
La demanda fue
interpuesta porque los productores consideran sus intereses perjudicados debido
a la competencia presuntamente
desleal.
Los productores
europeos denuncian que el precio de venta de las exportaciones de bio-diesel
tanto de la Argentina como de Indonesia en el mercado europeo están por debajo
del precio considerado normal en el mercado español y europeo.
La investigación
les ha dado la razón y la Comisión Europea ha demostrado que los productores de
bio-diésel de Argentina e Indonesia venden con dumping
en el mercado comunitario, lo que genera un efecto negativo importante en los
resultados financieros y operativos de los productores europeos, que ha llevado
al cierre o a reducir la producción a las plantas de bio-diesel españolas y de
otros países comunitarios al no poder competir con los precios del biodiesel
argentino e indonesio.
Este dumping se produce porque las empresas argentinas y de Indonesia
se benefician de tener acceso a las materias primas para la producción de bio-diesel
a precios que son artificialmente bajos en comparación con los precios del
mercado mundial.
Para entender
esto, pongámonos en contexto:
1º.- El bio-diesel
se produce con vegetales, en su gran mayoría con los procedentes de la soja y
la palma.
2º.- Argentina
e Indonesia pertenecen al pequeño club de los principales productores de soja,
aceite de soja y palma mundial, por lo que dominan el mercado.
3º.- La UE es
dependiente de estas materias primas ya que no las produce o bien, no lo hace en
cantidad suficiente y por tanto, tiene que importar si quiere producir bio-diesel
obligatoriamente.
Viendo el
panorama, la estrategia de dumping que urdieron Argentina e Indonesia es simple:
1.- Imponer altos impuestos en aduana a la exportación de estas
materias primas (soja y palma), con lo que en sus mercados locales tienen
precios mucho mas bajos que en los mercados exteriores como el europeo.
2.- Poner bajos impuestos en aduana a la exportación del bio-diesel
producido en sus instalaciones con esas materias primas tan baratas.
Esta estrategia,
contraria a la leal competencia, hace que el bio-diesel Argentino o Indonesio
sea mas barato en Europa que el mismo producto producido en las instalaciones
españolas o de cualquier país europeo. El margen de dumping que la investigación
ha calculado es para Argentina entre el 41,9% y el 49,2% y en el caso de
Indonesia entre el 8,8% y el 23,3%.
Para
contrarestar esta practica desleal, la UE va a usar a partir del próximo 27 de
noviembre procedimientos de defensa comercial admitidos por la OMC como es la adopción
de una medida anti-dumping.
Esta medida
anti-dumping consiste en imponer un derecho de aduana adicional al bio-diesel procedente de estos países.
Concretamente los
derechos antidumping que se impondrán oscilarán para Argentina entre el 22% y
el 25,7% y para Indonesia entre el 8,8% y el 20,5%, en función de los precios
declarados a la entrada de la UE del bio-diesel procedente de estos países.
La Comisión ha
sido bondadosa y los derechos que ha fijado no constituyen un castigo, sino que
han sido los estrictamente necesarios para evitar un mayor perjuicio a la
industria de la UE. Ha aplicado la conocida “regla del derecho inferior”, al aplicar solo el derecho suficiente
necesario para restablecer las condiciones de igualdad.
Estas medidas
antidumping se aplicarán durante cinco años a fin de reestablecer la leal
competencia.
Espero que
nadie esté inmerso en una operación internacional de bio-diesel con estos países,
yo no tengo ninguna en cartera en estos momentos, aunque como dice John Clancy para la UE, yo támbien estoy abierto a las operaciones de exportación de bio-diesel argentinas e indonesias. Por ahora lo unico que tengo vetado por ideología son las armas.
Una última
reflexión, también podría la UE adoptar otra medida abriendo el “grifo” al
cultivo de los transgénicos que vienen cultivándose en Argentina y USA desde hace mas
de 20 años y posibilitaría el incremento de la producción de soja en Europa, abaratando el
producto para alimentación animal o para bio-diesel. ¿No?.